Segunda parada, Berlín. Se trata de una ciudad que ha vivido mucho en muy poco tiempo y eso se refleja en sus calles y gentes. Tan solo 70 años atrás se persiguieron a judíos, negros y gitanos. Y a pesar de sufrir las consecuencias de la posguerra con la ciudad literalmente dividida por un muro hasta el 89, hoy se consolida como el epicentro de la cultura urbana europea.
Que nadie se espere unas calles limpias y relucientes, ni tampoco unos edificios históricos bien conservados . Algo de eso se puede encontrar aunque la verdadera belleza es otra. De aspecto mas bien dejado, es fácil sentirse como si se pasease por un suburbio cualquiera. Metal, tuberías, edificios grandes, grises e impersonales, un metro antiquísimo y pintadas callejeras conforman un paisaje peculiar.
No hay que asociar esta imagen con la violencia y la inseguridad. Las apariencias engañan y es que en Berlín un viejo edificio de paredes desconchadas esconde en su interior exposiciones fotográficas sorprendentes, una casa ocupada en medio de un parque es en realidad un centro cultural y un recinto industrial abandonado se convierte en un rocodromo rodeado de terrazas donde tomar, como no, una buena dosis de cerveza.
Claro esta que en una urbe así no podia faltar un buen panorama nocturno. Muchas son las voces que afirman que pocas noches pueden superar a la de Berlín. En nuestro caso hay que decir que sufrimos el efecto de las altas expectativas. Aun así, como no se trata de una ciudad de un solo viaje lo anotaremos y volveremos para darle una segunda oportunidad. Para facilitar la tarea a futuros navegantes recomiendo dos zonas: la primera es la calle Oranienstraße, entre las paradas de metro Moritzplatz y Görlitzer Bahnhof. Bares al más puro estilo Berlín, para beber y estar tranquilo hasta las 3 o 4. Si sois amantes del riesgo podéis visitar el Roses, abierto 24 horas; la segunda zona la descubrimos demasiado tarde. La parada de tren es Warschauer Straße. Hay dos zonas diferenciadas, la primera son calles llenas de bares y restaurantes y la segunda un recinto industrial reformado y grafiteado. El ambiente en ambas es mucho más vivo y variado y estoy convencido de que da opciones para una gran fiesta nocturna.
Algunos datos prácticos. La red se transportes engloba metro, tranvía, tren i autobús. Por eso el mapa puede llegar a ser indescifrable. En cualquier caso existen abonos de 1, 2, 3 y 5 días perfectos para turistas (8-30€). Sitio recomendado para comer o cenar "Com Viet" en Munzstraße 3, cerca de Alexanderplatz. Vietnamita a buen precio (10€/pers) con unas sopas sanas y deliciosas. En nuestro caso la entrada y salida a la ciudad fue en autobus. La estación central, Zentraler Omnibusbahnhof Berlin ZOB, esta a más de media hora en metro del centro. La parada de metro más cercana es Kaiserdamm. Amsterdam-Berlin, Eurolines y Berlin Linien Bus, 50€, viaje nocturno de 8 horas. Nada recomendable si no es por el ahorro. Suele haber control fronterizo a medio viaje. Berlin-Praga, Student Agency, 30€, 7 horas.

Ayyy qué ganas de ir a berlín!! Pon más fotos Mikelayo :**
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